Benayahu, hijo de Yehoyada, fue uno de los guerreros más valientes del rey David y, posteriormente, el comandante del ejército del rey Salomón. El Libro de Shmuel (II Samuel 23:20–23) describe sus hazañas: derrotó a dos grandes guerreros de Moab, bajó a un foso en un día de nieve y mató a un león, y venció a un gigante egipcio con la propia lanza del gigante. David lo puso al mando de su guardia personal.
Cuando Salomón se convirtió en rey, Benayahu le apoyó y fue nombrado jefe del ejército en lugar de Yoav (I Reyes 2). El Talmud (Berajot 18a–b) interpreta los versículos sobre él describiendo no solo su valor físico, sino también su grandeza en la Torá, y lee el nombre de su padre como una señal de que procedía de una familia de Kohanim.